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ABCDario
de los efectos fantásticos que puede producir una biblioteca escolar
Por
Mariano Coronas Cabrero
En esta excursión
alfabética o juego de abecedario quedan ligeramente esbozadas,
levemente sugeridas algunas de las posibilidades que la biblioteca escolar
ofrece a sus potenciales usuarios. Y es que
no sé si te habrás
fijado lector, lectora-, pero en una biblioteca escolar ocurren
cosas ciertamente maravillosas; cosas que pueden percibirse con uno o
con varios sentidos y que están al alcance de tu mano, de tus ojos
y de tu sensibilidad, porque
...en
una
biblioteca
escolar:
Anidan
Alondras
¡Sí, sí, como lo oyes!, y
también anidan los sueños, la fantasía y la imaginación.
Y todo ello porque es un espacio mágico y cálido donde pueden
llegar a ocurrir las cosas más extraordinarias que imaginarte puedas.
Bogan
Bucaneros
Surcan
los mares del sur; desembarcan en islas lejanas; se lanzan al abordaje
de barcos de carga
Bucaneros, piratas, corsarios, filibusteros
Todos escondidos en los libros de aventuras de la biblioteca.
Culebrean
Cuentos
Por
el sendero que recorre Caperucita y el lobo o por el que parte de la casa
de los Tres Cerditos
Todos los cuentos tienen un camino por el que
podemos culebrear, por el que podemos caminar haciendo "eses",
regateando peligros, sorteando emociones cuando los leemos o los escuchamos
en la voz de quien lee o cuenta.
Duermen
Duendes...
...y
muchos otros personajes misteriosos: elfos, fantasmas, brujas, vampiros
Todos ellos se despiertan cuando leemos y adquieren la necesaria existencia
literaria; una existencia tan próxima a la realidad que, en ocasiones,
sentimos que viven entre nosotros
Enseñan
Encantamientos
Para
convertir príncipes en ranas, una vieja casucha en un hermoso palacio
para convertir el aburrimiento en entretenimiento, la curiosidad en conocimiento
o para dibujar diferentes muecas en los rostros de los lectores y de las
lectoras.
Fabulan
Festines...
...y
grandes comilonas, como las que organizan los galos para celebrar sus
triunfos contra los romanos, por ejemplo. Suculentos festines para la
imaginación resultan aquellos libros que nos cautivan, que se apoderan
de nosotros y nosotras.
Galopan
Guepardos...
...y
otros muchos animales. Si pones atención, hasta puedes escuchar
el ruido de los cascos, de las pezuñas, de las garras al golpear
contra el suelo en su persecución o en su huída.
Habitan
héroes
Desde el principio de los tiempos, los seres humanos hemos ido creando
héroes, mitos. Hijos de la imaginación y del afán
de superación, los héroes han vivido vidas envidiables y
realizado hazañas sobrehumanas; por eso los admiramos
Iluminan
ideas
Cuando alguien lee un libro o una revista ya no
es igual a como era antes de la lectura. Con frecuencia, esa lectura abre
nuestra imaginación, aporta nuevas referencias o sorprendentes
desvaríos y nos ayuda a desarrollar nuevas ideas.
Juegan
juglares
Juglares
que cantan, recitan y tocan instrumentos
Y al leer sus romances
sentimos la música y saltamos tras ella como formando parte de
una alegre comparsa que hace de la música y la palabra, su vida.
Llueven
libros...
...y
"más tendría que llover". A la biblioteca escolar
hay que acercarse desnudos y descubiertos, sin miedo a mojarse, a empaparse
de olores, sabores, imágenes y sensaciones contenidas en esos objetos
de breve geografía que se apoyan unos con otros en las estanterías.
Mastican
magia
La
magia la ponen las palabras que se juntan y se separan, se combinan con
maestría, formando hermosos poemas, excitantes narraciones, cuentos
misteriosos
Navegan
novedades
Uno
entra un día a la biblioteca y sin saber cómo encuentra
en un rincón, sobre una mesa, algunos libros que desconocía.
Y los toca, los coge, los huele, los abre y mira con avidez su contenido
Ofrecen
olores
Porque
es cierto que no todos los libros huelen igual, es necesario que al abrir
un libro, acerquemos nuestra nariz y nos llenemos de su olor. Caminaremos
así hacia una experiencia multisensorial de la lectura, ¡qué
interesante!
Paladean
palabras
En
verso o en prosa, las palabras bisbiseadas, leídas en silencio
o dichas en voz alta se apoderan de nosotros y nos llenan de sensaciones
internas, de imágenes dibujadas en la mente
Reavivan
rescoldos
Todo
lo que vivimos lo almacenamos en el territorio amarillo de la memoria
y cuando creemos haberlo olvidado, una frase leída en un libro
reactiva aquel rescoldo y nuevamente recordamos y, por un momento, nos
da la sensación de volver a ser quienes fuimos
Susurran
secretos
Las
palabras, leídas o escuchadas; procedentes de una revista, de una
novela, de un libro de poesía nos revelan asuntos desconocidos,
sorprendentes informaciones, con las que llenar nuestro almacén
de curiosidad, nuestro depósito de aprendizaje, nuestra necesidad
de fantasía
Tejen
tolerancia
La
intolerancia suele relacionarse con el desconocimiento del otro, de la
otra. En la biblioteca hay muchos medios para acercarnos a lo desconocido,
para entender lo que nos es, en principio, extraño. En la biblioteca
encontrarás algunos argumentos para vencer la intolerancia.
Untan
ungüentos
Igual
que las brujas utilizaban ungüentos para volar sobre sus escobas
mágicas, los libros proporcionan el ungüento necesario para
que nuestra imaginación emprenda un nuevo viaje, una nueva aventura.
Venden
veranos
Sugieren
primaveras, envuelven otoños, deshielan inviernos
Y con las
palabras como única herramienta, la escritura como técnica
para combinar y jugar con ellas y los libros como soportes de todo ello.
Y...
Zarpan
zurrones zalameros
Zurrones
cargados de libros y, por lo tanto, repletos de historias a la espera
de un lector, de una lectora que, ávidos de silencio y soledad,
de calma y pausa se entreguen, se abandonen a la lectura mientras la lluvia
sigue resbalando por el retorcido tronco del roble viejo del jardín;
mientras las tardes se desvanecen y se diluyen en los brazos de la noche.

Y
todo lo anterior y otros muchos encantamientos pueden ocurrir en la biblioteca
escolar de cualquier colegio; sólo hace falta que acudas a ella
con frecuencia
¡palabra de lector!
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