Proyecto QuadraQuinta/ creatividad y aprendizaje/ www.quadraquinta.org
documentos teóricos: el cajón de QuadraQuinta
portal > inicio > El cajón de QuadraQuinta > Una nueva propuesta metodológica > Usos de la música en....

 

Este texto constituye un documento complementario que aclara el uso que se hace de la música en el modelo QuadraQuinta.

Usos de la música en el Modelo QuadraQuinta

Por Natalia Bernabeu Morón

1. La elección de la música
La música es un medio de valor incalculable a la hora de hacer más efectiva la relajación. Dada su capacidad para desarrollar la fantasía y la imaginación, la usaremos también para la creación del contexto imaginario . Según los distintos usos que de ella hagamos, podremos crear una atmósfera propicia para el trabajo, fomentar la comunicación y la cohesión de los miembros del grupo, favorecer el reconocimiento y la catarsis de las emociones personales, hacer aflorar en la mente los deseos y anhelos más íntimos, fomentar la autoestima, etc.

Los alumnos no son capaces de concebir un mundo sin sonido; por eso la música es nuestra gran aliada en el aula. Todos nosotros, inmersos en la cultura de lo audiovisual, tenemos registrados en la memoria determinados esquemas sonoros unidos a estados emocionales: así se habla de música de amor, de suspense, de miedo… Cuando se usa asiduamente la música en el aula, el ambiente se vuelve relajado y alegre. Los alumnos consideran que ésta pertenece a su mundo, que respecto a ella "tienen algo que decir". Se sienten seguros, conocen el modo de comunicación, vía emocional, que ella propicia. Hablan, preguntan, intercambian opiniones con el profesor, le dan a conocer nuevas músicas. A menudo, al cabo de unas semanas de estar aplicando esta metodología, los alumnos traen, para compartirlos, sus propios C-Ds, y suelen pedir permiso al profesor para utilizarlos. En este caso, hay que dejar claro que no todas las músicas valen y que hay que escucharlas previamente para valorarlas y determinar si son adecuadas. Los alumnos han de saber que lo que hacemos con la música en clase es algo serio, controlado, con una finalidad; no un puro entretenimiento.

La musicoterapia tiene múltiples aplicaciones en distintos niveles de complejidad: la música de fondo para conseguir un ambiente tranquilo; la simple sesión de escucha precedida de una breve introducción; la evocación por medio de la música una situación psicotraumática; la terapia ejecutiva, en la que los asistentes utilizan la propia voz y distintos instrumentos musicales; la latromúsica ejecutiva, terapia en la que se usan, además del sonido, balones, aros e instrumentos de percusión para rehabilitar a niños con problemas mentales o neurológicos, etc.

En el aula de secundaria hacemos un uso limitado de estos recursos, con objetivos claros y definidos. Hay que tener en cuenta que trabajamos inicialmente con chicos sanos, en los que queremos potenciar todas sus facultades cognitivas y mentales y sus habilidades sociales, y ayudarles a crear una visión ajustada de la realidad y de sí mismos.Así, en nuestra propuesta metodológica, usamos la música en distintos momentos y con diferentes objetivos:

Músicas para iniciar y fomentar las actividades de caldeamiento
Una música rítmica estimula el movimiento y la actividad muscular, por eso, en la fase del caldeamiento son buenas las músicas de ritmo rápido o en las que se usen instrumentos de percusión. Las músicas que elijamos para este momento deben cumplir varias funciones : han de permitir la descarga de las emociones, activar la actividad corporal e ir instalando algunos elementos del contexto imaginario que vamos a proponer posteriormente. Así, se puede ambientar la acción en distintos tiempos o espacios lejanos según escojamos, por ejemplo, música espacial, danzas del Renacimiento, música de cine mudo, etc.

Músicas para inducir y facilitar la relajación
Una música lenta y no rítmica tranquiliza e induce a la fantasía estética, por eso es recomendable utilizar en estos momentos música tranquila, tanto clásica como de otro tipo. Funcionan muy bien las "nuevas músicas": Enya, Madredeus, etc.Ya que dependiendo de la formación musical de los alumnos, estos pueden no aceptar fácilmente ciertas piezas clásicas, de más complejidad.

Músicas para crear el contexto imaginario
Aquí el número de temas que pueden utilizarse es infinito: composiciones clásicas o modernas que se elegirán en función de las emociones que suscitan: amor, ira, miedo, alegría, etc… y que nos servirán de fondo musical para la narración imaginaria, la lectura de textos literarios, etc. Son muy útiles, por sus connotaciones exóticas, las músicas étnicas: africana, india, etc…

Músicas para salir de la relajación
Los temas que usemos para salir de la relajación han que tener un ritmo más movido, pero no excesívamente rápido. Se escogen también en función de la emoción que movilizan: por ejemplo, si en la relajación hemos hablado de la alegría, el cierre puede ser una canción de niños africanos en su idioma nativo, en la que acaban riéndose y chapoteando en el agua. Cuando utilizo este tema, es común que los alumnos salgan de la relajación sonriendo y que durante un rato, mientras hacen las tareas, canturreen la melodía.

Canciones para introducir la educación en valores
En ocasiones resulta muy efectivo aprovechar las canciones, cantadas en español, cuando la letra remite a ciertos valores que se pretenden trabajar en el aula. Así, por ejemplo, si queremos desarrollar la cohesión del grupo, la motivación y la autoestima, podemos usar como cierre de la relajación Puede hacerse de Branduardi:

Puede hacerse, puede hacerse,/discutir o comprenderse./Puede hacerse, puede hacerse,/correr o detenerse./ Descansar o fatigarse,/ gritar o dominarse,/ rebelarse, conformarse,/ velar y desvelarse./ Puede hacerse, puede hacerse,/ luchar o comprenderse,/ insistir, abandonarse,/dormir y despertarse.(…)
Puede hacerse, puede hacerse,/discutir o comprenderse,/adorarse, despreciarse/ y siempre perdonarse./Ser feliz y desgraciado,/ soñar y ser soñado,/ sospechar o confiarse,/ caer y levantarse./ (…) Puede hacerse, puede hacerse,/ dar la cara o esconderse,/ puede hacerse, puede hacerse,/ luchar o comprenderse./ Encontrarse, separarse,/ mentir y disfrazarse,/ echarlo todo al fuego/y comenzar de nuevo.(…).
(Branduardi. Confesiones de un malandrín. Corte 1)

Si el objetivo es que acepten sin ansiedad los cambios que se están producirndo en su cuerpo, se puede utilizar Cambia, todo cambia, de Mercedes Sosa:

Cambia lo superficial,/ cambia también lo profundo,/ cambia el modo de pensar,/ cambia todo en este mundo./ Y lo que cambió ayer/ tendrá que cambiar mañana,/ así como cambio yo/ en estas tierras lejanas.
Cambia todo cambia,/ cambia, todo cambia… etc.
(Mercedes Sosa. 30 años. Cara 1, corte 4.)

A veces, algunas joyas musicales sirven al mismo tiempo para ambientar el contexto imaginario, trabajar los valores e introducir contenidos. Tal es el caso de la Balada del que nunca entró en Granada, de R. Alberti, con música de Paco Ibáñez.

Músicas para fondo musical
La música que suena mientras los alumnos realizan sus tareas no debe tener letra o en su caso, estará cantada en un idioma no conocido. Ha de ser suave y tranquila pero estar elegida con toda la intención para facilitar la actividad que les hemos propuesto. Hay que evitar que el fondo musical sea algo anodino, o un ruido más. En estos momentos de trabajo individual la música favorece la concentración.

Músicas para ambientar la lectura expresiva
Esta actividad, cuya finalidad es que los alumnos desarrollen su sensibilidad poética y su creatividad, puede correr a cargo del profesor, mientras los chicos y chicas están relajados; o pueden realizarla estos, una vez terminada la relajación. De cualquier manera, la melodía debe ser más expresiva que una mera música de fondo, debe elegirse en función del poema o texto literario con el que estemos trabajando, y ha de servir para marcar los momentos de mayor vuelo poético. Es difícil dar aquí más pautas. El profesor se guiará por sus gustos personales y su intuición.

Música para cerrar la sesión
Tiene como finalidad marcar el final de la actividad, la salida del temenos o campo de juego. Ha de ser una "despedida hasta el próximo encuentro" y debe favorecer los sentimientos de unión entre los miembros del grupo. Por eso son muy adecuados los ritmos de danzas circulares, por toda la carga simbólica que conllevan: como ejemplo podría servir, Zorba el griego, de Teodorakis. También pueden ser canciones y ritmos muy alegres, del tipo de música gallega o celta.

Hay que tener en cuenta que la música, igual que los otros recursos que utilizamos en clase, debe mantener respecto a los alumnos "la distancia óptima", es decir, no estará tan lejos de su universo cultural y de su capacidad intelectual que estos no puedan entenderla ni apreciarla; pero tampoco será tan conocida que queden atrapados por ella. Las músicas y las canciones han que seguir la norma general de ni tan cerca ni tan lejos. Deben remitir a algo conocido y, al mismo tiempo, sonar a algo nuevo, ya que la música desconocida provoca reacciones más profundas. Cuando usamos, por ejemplo, la banda sonora de una película de moda, ésta evocará todo el universo narrativo del film y, si no lo hemos controlado, interferirá con el contexto imaginario que nosotros estamos proponiendo. Pero si lo utilizamos bien, el contraste entre uno y otro puede ser muy efectivo. (Por ejemplo, en una situación en que los alumnos estaban agobiados por tener que realizar un examen, hice sonar la banda sonora de la película Supermán. Ellos entendieron el mensaje y acabaron riéndose de su propio miedo).
Por otra parte, los temas musicales se gastan, por eso hay que reponerlos y variarlos. Yo generalmente trabajo con temas nuevos cada trimestre. Este cambio me sirve para marcar el paso del tiempo y el crecimiento personal de los alumnos. Frecuentemente me ha sucedido, que al usar al final del curso una pieza musical propia del primer trimestre los alumnos se refieran a "ese tiempo remoto" en el que escuchaban esa canción. Era su modo de expresar la conciencia del cambio que cada uno de ellos había experimentado en esos meses.

2. El uso de sencillos instrumentos musicales
Además de música grabada, es muy sugerente, utilizar algún tipo de instrumento musical sencillo, tales como campanitas, cuencos tibetanos o japoneses, tambores, palos de agua, crótalos, triángulos, claves , cajas chinas, sistros , cascabeles, castañuelas, reclamos de aves , etc.
Generalmente en nuestra propuesta metodológica se emplean como complemento de la música grabada y son siempre utilizados por el profesor, como un elemento casi ceremonial, durante la relajación o para salir de ella. Pueden ser muy útiles para marcar un momento intenso, para crear una atmósfera sonora o un efecto de sonido especial. El timbre agudo y cristalino de los crótalos o triángulos, usados en el momento oportuno, elevan la autoconciencia y la concentración; la profunda resonancia y la riqueza de armónicos de los cuencos tibetanos favorecen una relajación profunda; el palo de lluvia puede ser muy tranquilizador; etc. Pero hay que recordar que para que estos instrumentos sencillos sean realmente efectivos no conviene abusar de ellos.

3. El valor del silencio
El silencio es la ausencia de sonido. A veces, los silencios, por contraste con la música, se cargan de significaciones emocionales, simbólicos o culturales. Una larga pausa entre dos músicas es un medio de unir al grupo que comparte el sentimiento de expectación y emoción ante lo que en ese momento, ahí, está pasando. Pero el silencio absoluto no existe, ya que los seres vivos, por el mero hecho de estarlo producimos sonidos. Un ejercicio interesante es pedir a los alumnos que escuchen sus sonidos internos. Se les pide que con las dos manos se tapen los ojos y con cada uno de sus pulgares los oídos, y que escuchen "los sonidos de dentro". Percibirán un pitido agudo (su tensión nerviosa) y por debajo, un zumbido grave (el sonido de la circulación sanguínea).

Bibliografía
Alvin, Juliette. Musicoterapia. Paidós: Barcelona, 1997.
Benenzon, Rolando O. La nueva musicoterapia. Lumen: Buenos Aires, 1998.
Betés de Toro, M (Comp.) Fundamentos de musicoterapia. Morata: Madrid, 2000.
Música, Terapia y Comunicación. Revista de musicoterapia, nž 20, año 2000.

regresar a la lectura del documento

portal > inicio > El cajón de QuadraQuinta > Una nueva propuesta metodológica > Usos de la música en....

© 2002 QuadraQuinta/ Diseño: Andy Goldstein/ Dirección General: Natalia Bernabeu Morón y Andy Goldstein