Proyecto QuadraQuinta/ creatividad y aprendizaje/ www.quadraquinta.org
cuaderno de ejercicios

 

¿Cómo escribir un libro colectivo "para estar en la luna"?

Para estar en la luna

 

Mariano Coronas Cabrero
Maestro del CEIP Miguel Servet de Fraga, Huesca, España

El libro "Para estar en la luna" fue un proyecto compartido, en el que participó de manera entusiasta la maestra M José Baila, junto a su alumnado de 5 B, desarrollando las mismas actividades desde el principio hasta el final.

Introducción

Un día, un niño de la clase contó que la noche anterior la luna estaba llena y que era muy bonita; añadiendo que podríamos escribirle una poesía. El debate para llegar a algún acuerdo sobre lo anterior fue breve. No haríamos una poesía, haríamos un libro, que ilustraríamos convenientemente y del que se harían copias para todos y todas los niños y niñas de quinto de primaria. Imprimiríamos más ejemplares para mandar a los centros con los que manteníamos correspondencia escolar y a los medios de comunicación sensibles a estas actividades. Otros ejemplares servirían para depositarlos en la biblioteca escolar, para mandar a la biblioteca pública, etc.

Hacer un libro, escribir un libro de autoría colectiva en el aula es una experiencia muy gratificante. Pero para que la sugerencia de escribir poesía tenga final feliz u ofrezca resultados de interés, debe contar con el apoyo del maestro o la maestra, quien debe sugerir fórmulas creativas que faciliten al niño o niña la escritura. También es conveniente, como ocurrió en este caso, presentar, hojear o leer libros -que se pueden encontrar en la biblioteca escolar- sobre la temática que queremos abordar.

ir arriba

Estrategias de escritura y resultados

En el caso que nos ocupa, preparamos seis sugerencias de escritura para ser desarrolladas de manera individual, aunque luego algunas se sumaron a otras para obtener hermosos resultados colectivos. Brevemente, describo cómo lo fuimos haciendo y añado ejemplificaciones de cómo fue quedando el libro:

1.- Utilizando el comienzo de una canción popular infantil: "quisiera ser tan alta como la luna…". Escribí los cinco primeros versos de un poema interminable para abrirles un camino y para que cada cual continuase el poema iniciado.

Este fue uno de los resultados:

Quisiera ser tan alta como la luna
para asomarme al mundo entero.
Quisiera ser tan blanca como la luna
para hacerme invisible entre tus dedos.
Quisiera ser tan redonda como la luna
para rodar y rodar por el cielo.
Quisiera ser tan bonita como la luna
para reflejarme en un espejo.
Quisiera ser tan brillante como la luna
para alumbrar en tus sueños.
Quisiera ser tan valiente como la luna
para no tener nunca miedo.
Quisiera ser tan amable como la luna
para que me den muchos caramelos.
Quisiera ser tan juguetona como la luna
para correr y saltar por todo el universo.
Quisiera ser tan grande como la luna
para jugar con niñas y niños del mundo entero.
Quisiera ser tan poeta como la luna
para escribirte a tí muchos versos.

(Poema colectivo)

ir arriba

2.- Animando a escribir frases con iniciales únicas. Como luna comienza por "l", todas las palabras de cada frase debían comenzar por esa consonante:

• La leona Luisa lee libros.
• Lola limpia la litera.
• Luis lleva libélulas lilas
• Los leones leen libros largos
• Laia lee los libros: la luna lunita, la luna lunera,...
• La luna, la leona, la lagartija leen libros.
• La luna lee libros llamados: los lobos, los linces, los leones...
• Luis limpia los lunes la lámpara.
• Los lobos llevaban larga la lengua.

ir arriba

3.- Utilizando la expresión LA LUNA como un acróstico desde el que construir frases relacionadas con el satélite terrestre:

La luna es redonda como una moneda.
Ayer era entera, ¡qué grande que era!
Luna, ¡qué brillante eres!, como una pulsera.
Un redondo brilla en el cielo nocturno.
Nunca jamás habrá uno tan grande.
Adiós, dice la luna cuando sale el sol.

(Ainoa)

La luna empezó
A jugar en el cielo.
Luego se escondió entre
Unos arbustos, de
Noche, y quiso jugar
Al escondite.

(Hugo)

ir arriba

4.- En oposición a la anterior propuesta, ahora se invitaba a chicos y chicas a escribir seis versos/frases de manera que pudiese leerse verticalmente, la expresión LA LUNA, con las letras finales de los versos (algo más complicada que la propuesta anterior, pero bien resuelta):

A la luna no le gusta el soL
La luna odia mucho al díA
La luna nos ha ayudado a hacer un muraL
La luna brilla en MalibU
En la luna hay un terrible volcáN
La luna se refleja al lado de la ventanA.

(Daniel)

ir arriba

5.- Tras hacer una relación colectiva, como material preparatorio, de unas cuantas palabras que riman con luna: cuna, tuna, suma, Cataluña, aceituna... se invitaba a chicos y chicas a continuar una estructura ya iniciada:

Si yo fuera luna,
Iluminaría a los niños en su cuna.
Si yo fuera luna,
bailaría con la tuna.
Si yo fuera luna
tendría la mirada gatuna.
Si yo fuera luna,
viajaría hasta Cataluña.
Si yo fuera luna
me comería una aceituna.
Si yo fuera luna
los niños y niñas no harían sumas.

ir arriba

6.- Por último, se ofrecía una nueva fórmula iniciada para alargarla convenientemente con nuevos versos. Esta propuesta produjo también sugerentes resultados:

Te reflejas, luna, en el río
haga calor o haga frío.
Te reflejas, luna, en el mar,
con azúcar o con sal.
Te reflejas, luna, en el lago
mientras me despierto y me lavo.
Te reflejas, luna, en el agua
cuando salgo con paraguas.
Te reflejas, luna, en el espejo
cuando yo me corto el pelo.
Te reflejas, luna, en la charca
mientras las ranas juegan y saltan.
Te reflejas, luna, en la laguna
sea de Aragón o de Cataluña.
Te reflejas, luna, en los ojos
de panteras negras y de blancos osos.

ir arriba

En el librito también había algún poema de la maestra y el maestro que impulsábamos la actividad, para que niñas y niños vieran que los maestros éramos también emocionados coautores de aquella obra colectiva:

Si la luna pudiera hablar
(Título de un libro de Kate Banks)

Si la luna pudiera hablar,
le gustaría cada noche
reflejarse en el mar.
Si la luna pudiera reír,
querría escuchar un cuento
antes de irse a dormir.
Si la luna pudiera peinarse,
se miraría al espejo
nada más levantarse.
Si la luna pudiera comer,
pediría de postre
cuajada con miel.

(MACOCA)

Con las respuestas a todo lo anterior y algunas bonitas y originales ilustraciones se confeccionó un librito de 20 páginas. El título del mismo era exactamente: "PARA ESTAR EN LA LUNA (rimas dedicadas al satélite que desafía la oscuridad de la noche)". El documento se leyó y disfrutó en clase y luego cada cual lo llevó a su casa para que lo leyera su familia. Hubo también memorización y recitación de alguno de los poemas: individualmente y por parejas. Los maestros, por último, comentaron a su alumnado la conveniencia de que una vez hubiese ocurrido lo anterior, el librito pasase a a una estantería de la biblioteca personal o familiar de cada cual para ser convenientemente conservado. El librito contenía también una relación de libros referidos a la luna por si algún niño o niña quería leer algo más relacionado con nuestro satélite.

ir arriba

Libros para "estar en la luna"

La luna, desde siempre, ha tenido un atractivo especial para el ser humano. Muchas noches, cuando la oscuridad es total, si miramos hacia el firmamento vemos la luna (y cada noche nos ofrece una imagen diferente). Pero la luna, también nos mira a nosotros y nosotras...

• Banks, Kate. Si la luna pudiera hablar. Barcelona: Juventud, 1999
•Escardó, Mercé. La lluna i els miralls. Barcelona: La Galera, 1994 (en catalán)
• Farias, Juan. Los caminos de la luna. Madrid: Anaya, 1997
• Fatus, Sophie. Tim en la luna. Barcelona: Destino, 1998
• Gejniec, Michael. ¿A qué sabe la luna? Pontevedra: Kalandraka, 2000
• Helft, Claude. ¿Dulces sueños, Teddy! Barcelona: Beascoa, 1998
• Hergé. Objetivo: la luna. Barcelona: Juventud, 1990
• Herbauts, Anne. La luna. Madrid: Kokinos, 2000
• Murciano, Carlos. Lun. Zaragoza: Edelvives, 1987
• Ródenas, Antonia. Rimas de luna. Madrid: S.M., 1993
• Sánchez, Juanvi. La noche. Madrid: Anaya, 1998

Y, desde luego, nada mejor "para estar en la luna" que leer y escribir sobre ella. ¡Palabra!

Fraga, noviembre de 2001

ir arriba

 

 

© 2002 QuadraQuinta/ Diseño: Andy Goldstein/ Dirección General: Natalia Bernabeu Morón y Andy Goldstein