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¿Cómo escribir un libro colectivo
"para estar en la luna"? Para estar en la luna
Mariano Coronas Cabrero
Introducción Un día, un niño de la clase contó que la noche anterior la luna estaba llena y que era muy bonita; añadiendo que podríamos escribirle una poesía. El debate para llegar a algún acuerdo sobre lo anterior fue breve. No haríamos una poesía, haríamos un libro, que ilustraríamos convenientemente y del que se harían copias para todos y todas los niños y niñas de quinto de primaria. Imprimiríamos más ejemplares para mandar a los centros con los que manteníamos correspondencia escolar y a los medios de comunicación sensibles a estas actividades. Otros ejemplares servirían para depositarlos en la biblioteca escolar, para mandar a la biblioteca pública, etc. Hacer un libro, escribir un libro de autoría colectiva en el aula es una experiencia muy gratificante. Pero para que la sugerencia de escribir poesía tenga final feliz u ofrezca resultados de interés, debe contar con el apoyo del maestro o la maestra, quien debe sugerir fórmulas creativas que faciliten al niño o niña la escritura. También es conveniente, como ocurrió en este caso, presentar, hojear o leer libros -que se pueden encontrar en la biblioteca escolar- sobre la temática que queremos abordar.
Estrategias de escritura y resultados En el caso que nos ocupa, preparamos seis sugerencias de escritura para ser desarrolladas de manera individual, aunque luego algunas se sumaron a otras para obtener hermosos resultados colectivos. Brevemente, describo cómo lo fuimos haciendo y añado ejemplificaciones de cómo fue quedando el libro: 1.- Utilizando el comienzo de una canción popular infantil: "quisiera ser tan alta como la luna ". Escribí los cinco primeros versos de un poema interminable para abrirles un camino y para que cada cual continuase el poema iniciado. Este fue uno de los resultados: Quisiera ser tan alta como
la luna (Poema colectivo)
2.- Animando a escribir frases con iniciales únicas. Como luna comienza por "l", todas las palabras de cada frase debían comenzar por esa consonante: La leona Luisa lee libros.
3.- Utilizando la expresión LA LUNA como un acróstico desde el que construir frases relacionadas con el satélite terrestre: La luna es redonda
como una moneda. (Ainoa)
La
luna empezó (Hugo)
4.- En oposición a la anterior propuesta, ahora se invitaba a chicos y chicas a escribir seis versos/frases de manera que pudiese leerse verticalmente, la expresión LA LUNA, con las letras finales de los versos (algo más complicada que la propuesta anterior, pero bien resuelta): A la luna no le gusta el soL (Daniel)
5.- Tras hacer una relación colectiva, como material preparatorio, de unas cuantas palabras que riman con luna: cuna, tuna, suma, Cataluña, aceituna... se invitaba a chicos y chicas a continuar una estructura ya iniciada: Si yo fuera luna,
6.- Por último, se ofrecía una nueva fórmula iniciada para alargarla convenientemente con nuevos versos. Esta propuesta produjo también sugerentes resultados: Te reflejas, luna, en el río
En el librito también había algún poema de la maestra y el maestro que impulsábamos la actividad, para que niñas y niños vieran que los maestros éramos también emocionados coautores de aquella obra colectiva: Si la
luna pudiera hablar Si la luna pudiera hablar, (MACOCA)
Con las respuestas a todo lo anterior y algunas bonitas y originales ilustraciones se confeccionó un librito de 20 páginas. El título del mismo era exactamente: "PARA ESTAR EN LA LUNA (rimas dedicadas al satélite que desafía la oscuridad de la noche)". El documento se leyó y disfrutó en clase y luego cada cual lo llevó a su casa para que lo leyera su familia. Hubo también memorización y recitación de alguno de los poemas: individualmente y por parejas. Los maestros, por último, comentaron a su alumnado la conveniencia de que una vez hubiese ocurrido lo anterior, el librito pasase a a una estantería de la biblioteca personal o familiar de cada cual para ser convenientemente conservado. El librito contenía también una relación de libros referidos a la luna por si algún niño o niña quería leer algo más relacionado con nuestro satélite.
Libros para "estar en la luna" La luna, desde siempre, ha tenido un atractivo especial para el ser humano. Muchas noches, cuando la oscuridad es total, si miramos hacia el firmamento vemos la luna (y cada noche nos ofrece una imagen diferente). Pero la luna, también nos mira a nosotros y nosotras... Banks, Kate. Si la luna pudiera hablar. Barcelona:
Juventud, 1999
Y, desde luego, nada mejor "para estar en la luna" que leer y escribir sobre ella. ¡Palabra! Fraga, noviembre de 2001 |
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