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TEXTO N° 4
Los albores de la prensa en España.
El siglo XVIII.
En España no se produce un desarrollo de la prensa hasta
el siglo XVIII. En esta época los periódicos eran
muy caros y sólo estaban al alcance de una minoría.
Los editores contaban únicamente con el producto de la venta,
ya que la publicidad no se generalizó como medio de financiación
hasta el siglo XIX.
La prensa culta : Los papeles periódicos.
Se imprimían con el permiso del Consejo de Castilla y se
sometían a la censura eclesiástica. Podían
comprarse en librerías o puestos callejeros y eran voceados
por ciegos o gaceteros.
La información política y militar estaba en manos
de los periódicos oficiales que eran la Gaceta de Madrid
y el Mercurio histórico y político. Las publicaciones
de iniciativa privada se dedicaban fundamentalmente a los temas
culturales o económicos. En general, defendían una
ideología avanzada y sus lectores eran una minoría
ilustrada.
La muerte de la familia real francesa provocó el recrudecimiento
de la censura y la suspensión temporal de la prensa: El rey
Carlos IV prohibió la publicación de todos los papeles
periódicos, excepto los oficiales, el 24 de febrero de 1791.
La prensa popular: Los almanaques y pronósticos.
Además de los papeles periódicos dirigidos, como
hemos visto, a un lector ilustrado, los burgueses crearon publicaciones
de carácter popular que, nacidas en el siglo XVII, adquirieron
un amplio desarrollo a lo largo del XVIII: los almanaques y pronósticos.
Eran libritos de aspecto inofensivo, adornados con imágenes,
que se distribuían a millares por los pueblos y ciudades.
Ofrecían, bajo el pretexto de informar del tiempo, los más
variados contenidos. Además de pronóstico del año
incluían datos sobre los cambios de la luna, pensamientos,
pautas de conducta, instrucciones sobre los más variados
oficios; por ejemplo: artificio para caminar sobre el agua
o adivinar qué dinero tiene uno en la faltriquera
o defensa de horribles tempestades.
Solían tener un título sensacionalista que servía
de reclamo publicitario y dos secciones: La introducción
al Juicio del año, pronóstico de lo que iba
suceder ese año según los astros, y El Juicio del
año, especie de carta astral por estaciones, meses y días.
Los almanaques y pronósticos constituyen una recopilación
de cultura popular y una vía de difusión de los valores
burgueses entre las clases bajas. Su peligrosidad llevó a
Carlos III a prohibir su publicación en 1767, bajo el pretexto
de que constituían una lectura vana e inútil para
el pueblo.. Con el S. XIX estas publicaciones no desaparecieron,
pero cambiaron su función, ya que la burguesía contaba
con un medio mucho más eficaz y directo para la difusión
de sus ideas: los periódicos populares.
Lengua
Castellana y Literatura 1º Bachillerato. Ed.
Bruño.
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