Algunas
de las situaciones que pueden dificultar el trabajo intelectual
son las siguientes:
Adoptar una actitud pasiva ante las tareas, hacerlas
de forma rutinaria y superficial.
Agobiarse y entrar en situaciones de estrés.
Dejarse dominar por sentimientos de inseguridad o falta de
autoestima.
Carecer de técnicas adecuadas para procesar y asimilar
la información.
El aprendizaje supone siempre un
esfuerzo, pero éste puede percibirse subjetivamente como
una pesadilla o como un medio de autosuperación y crecimiento
personal. Para hacer del trabajo intelectual una hermosa aventura
te proponemos:
Que evites la rutina e intentes encontrar siempre
la parte atractiva y la utilidad de cada tarea que te propongas.
Que te esfuerces y mantengas una constancia en tu trabajo,
evitando dejar las obligaciones escolares para el último
momento.
Que creas en tus propias posibilidades y afrontes el trabajo
con optimismo.
Para
ayudarte a ello, en esta unidad didáctica vas a encontrar:
Un texto motivador, para introducirte
en el tema.
Unos breves ejercicios de auto-observación:
dirigidos a que seas más consciente de tus propios valores
y de tus posibles dificultades y a que desarrolles actitudes saludables
que te motiven ante el estudio. Hazlos de forma sincera y sin
prejuicios: te ayudarán a conocerte y aumentarán
tu autoestima.
Unas actividades en las que
pondrás en práctica distintas técnicas y
estrategias para asimilar mejor la información. Complétalas
con interés: te permitirán a sacar el máximo
partido a tu esfuerzo.
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